Nunca es demasiado tarde

La capitalización acrecienta la diferencia que se obtiene año a año. Entonces, no importa la edad que usted tenga, nunca es demasiado tarde para comenzar a invertir. Este gráfico muestra una inversora de 45 años que invierte $1,000 anuales, desde los 45, con una rentabilidad de 7% anual hasta los 65. Cuando se jubila, el monto acumulado es de $44,865. Su hermano espera hasta los 50 para comenzar a invertir el mismo monto con la misma rentabilidad. Pero observemos qué sucede con una diferencia de tan sólo cinco años. Aunque él invirtió sólo $5,000 menos que su hermana, se jubila con casi ¡$17,000 menos en su cuenta!